Las aguas del Azuer y del Cigüela, una vez que han inundado Las Tablas, se han unido a 600 metros del molino de Griñón.
El Guadiana ya es uno e indivisible. El pasado martes por la tarde se constató la unión de las aguas aportadas por el Cigüela (remontando el cauce) y por el Azuer (río abajo) en un punto intermedio entre la Finca de La Peñuela y Griñón, a 600 metros del antiguo molino.
Esta situación ni siquiera llegó a producirse en 1997 cuando Las Tablas de Daimiel también rebosaron y despidieron agua Guadiana arriba, contra natura...